SANTIFICAOS DEL ANATEMA

Predicado el día domingo, 5 de septiembre de 2021

Mensaje del libro de Josué
Palabra: Josue 7:1-26
Verso Clave: Josue 7:13
Predicado por: Josue Chun
País/Capítulo:   / Santiago
Tipo: Dominical
Visitas: 16
Comentarios: 0

Josué 7:1-26

7:1 Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema; porque Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá, tomó del anatema; y la ira de Jehová se encendió contra los hijos de Israel.
7:2 Después Josué envió hombres desde Jericó a Hai, que estaba junto a Bet-avén hacia el oriente de Bet-el; y les habló diciendo: Subid y reconoced la tierra. Y ellos subieron y reconocieron a Hai.
7:3 Y volviendo a Josué, le dijeron: No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomarán a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos.
7:4 Y subieron allá del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai.
7:5 Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; por lo cual el corazón del pueblo desfalleció y vino a ser como agua.
7:6 Entonces Josué rompió sus vestidos, y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehová hasta caer la tarde, él y los ancianos de Israel; y echaron polvo sobre sus cabezas.
7:7 Y Josué dijo: ¡Ah, Señor Jehová! ¿Por qué hiciste pasar a este pueblo el Jordán, para entregarnos en las manos de los amorreos, para que nos destruyan? ¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán!
7:8 ¡Ay, Señor! ¿qué diré, ya que Israel ha vuelto la espalda delante de sus enemigos?
7:9 Porque los cananeos y todos los moradores de la tierra oirán, y nos rodearán, y borrarán nuestro nombre de sobre la tierra; y entonces, ¿qué harás tú a tu grande nombre?
7:10 Y Jehová dijo a Josué: Levántate; ¿por qué te postras así sobre tu rostro?
7:11 Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres.
7:12 Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros.
7:13 Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.
7:14 Os acercaréis, pues, mañana por vuestras tribus; y la tribu que Jehová tomare, se acercará por sus familias; y la familia que Jehová tomare, se acercará por sus casas; y la casa que Jehová tomare, se acercará por los varones;
7:15 y el que fuere sorprendido en el anatema, será quemado, él y todo lo que tiene, por cuanto ha quebrantado el pacto de Jehová, y ha cometido maldad en Israel.
7:16 Josué, pues, levantándose de mañana, hizo acercar a Israel por sus tribus; y fue tomada la tribu de Judá.
7:17 Y haciendo acercar a la tribu de Judá, fue tomada la familia de los de Zera; y haciendo luego acercar a la familia de los de Zera por los varones, fue tomado Zabdi.
7:18 Hizo acercar su casa por los varones, y fue tomado Acán hijo de Carmi, hijo de Zabdi, hijo de Zera, de la tribu de Judá.
7:19 Entonces Josué dijo a Acán: Hijo mío, da gloria a Jehová el Dios de Israel, y dale alabanza, y declárame ahora lo que has hecho; no me lo encubras.
7:20 Y Acán respondió a Josué diciendo: Verdaderamente yo he pecado contra Jehová el Dios de Israel, y así y así he hecho.
7:21 Pues vi entre los despojos un manto babilónico muy bueno, y doscientos siclos de plata, y un lingote de oro de peso de cincuenta siclos, lo cual codicié y tomé; y he aquí que está escondido bajo tierra en medio de mi tienda, y el dinero debajo de ello.
7:22 Josué entonces envió mensajeros, los cuales fueron corriendo a la tienda; y he aquí estaba escondido en su tienda, y el dinero debajo de ello.
7:23 Y tomándolo de en medio de la tienda, lo trajeron a Josué y a todos los hijos de Israel, y lo pusieron delante de Jehová.
7:24 Entonces Josué, y todo Israel con él, tomaron a Acán hijo de Zera, el dinero, el manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, sus bueyes, sus asnos, sus ovejas, su tienda y todo cuanto tenía, y lo llevaron todo al valle de Acor.
7:25 Y le dijo Josué: ¿Por qué nos has turbado? Túrbete Jehová en este día. Y todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron después de apedrearlos.
7:26 Y levantaron sobre él un gran montón de piedras, que permanece hasta hoy. Y Jehová se volvió del ardor de su ira. Y por esto aquel lugar se llama el Valle de Acor, hasta hoy.

VERSÍCULO CLAVE

Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.


Josué 7:13 (Reina Valera Revisada 1960)

SANTIFICAOS DEL ANATEMA


SANTIFICAOS DEL ANATEMA


Palabra: 7:1-26

V, Clave 7:13 “Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.”


Gracias a Dios por permitirnos esta adoración presencial nuevamente tras casi un año y medio, aunque con las reglas sanitarias. Oramos que se cumpla su voluntad perfecta mediante esta pandemia y permita su misericordia para su pueblo que anhela esta adoración.  


La semana pasada aprendimos cómo los hijos de Israel conquistaron a Jericó de las murallas tan fortificadas. Pero en la palabra de hoy el panorama se cambia drásticamente. Israel enfrenta a la derrota muy dolorosa. Tanto de la victoria como de la derrota debemos aprender lección espiritual importante. Tal vez el aprendizaje desde la derrota sería aún más importante. Oro que Dios nos enseñe a no repetir la misma derrota en nuestra vida de fe mediante la palabra de hoy.  


  1. DERROTA POR ANATEMA (1-9)


Cuando obedecieron los hijos de Israel al orden de Jehová, rodeando en la fe completa, la ciudad tan fortificada de Jericó se derrumbó completamente. Los hijos de Israel así destruyeron la ciudad por completo tal como Jehová les había ordenado. 


En medio de esta victoria tan grande, hubo algo que le provocó a Jehová a la ira. Vamos a leer el verso 1ª. “Pero los hijos de Israel cometieron una prevaricación en cuanto al anatema”. 

En este capítulo el vocablo ‘Anatema’ se repite 8 veces. Este vocablo hebreo proviene del verbo heb. jâram, "dedicar a la destrucción". Así que ‘Anatema’ quiere decir ‘Una cosa dedicada a la destrucción o la Maldición’. Levítico 27:29 dice del anatema. “Ninguna persona separada como anatema podrá ser rescatada; indefectiblemente ha de ser muerta.” Desde esta palabra podemos suponer que los hijos de Israel cometieron algo relativa a Anatema. ‘La prevaricación’ es un pecado consciente que es grave ante Dios. Sabemos que Jehová se aíra contra todos los que comenten una prevaricación en cuanto al anatema, una cosa destinada a la destrucción. 


 Sin saber lo ocurrido en secreto entre su pueblo, Josué envió hombres desde Jericó a Hai para que subieran y reconocieran la tierra (2). Después de reconocer la tierra, ¿Qué reportaron ellos a Josué? Vamos a leer el v3. “Y volviendo a Josué, le dijeron: No suba todo el pueblo, sino suban como dos mil o tres mil hombres, y tomarán a Hai; no fatigues a todo el pueblo yendo allí, porque son pocos.” Ellos pensaron que pudieran tomar a Hai con dos mil o tres mil hombres. Se supone que la ciudad Hai era pequeña y su pueblo eran pocos. Pero desde su reporte, vemos que ellos se encontraban en excesiva autoconfianza. Ellos olvidaron que el triunfo no estaba en número, sino en Jehová. sus corazones se vieron demasiado relajados ante una ciudad pequeña aparentemente.  


Josué, siendo el líder, antes de tomar la decisión importante, hubiera consultado a Dios cómo batallar con la ciudad Hai. Pero aún Josué se confió por el reporte de sus hombres sin poner la confianza en Jehová.


¿Cuál fue su resultado? Vamos a leer el verso 4-5. “Y subieron allá del pueblo como tres mil hombres, los cuales huyeron delante de los de Hai. / Y los de Hai mataron de ellos a unos treinta y seis hombres, y los siguieron desde la puerta hasta Sebarim, y los derrotaron en la bajada; por lo cual el corazón del pueblo desfalleció y vino a ser como agua.” Ellos perdieron la batalla, perdieron 36 vidas y se quedaron con el corazón fallecido del pueblo como agua. Supuestamente esta derrota impactó mucho al pueblo de Israel que había tenido una experiencia de conquistar a la ciudad mucho más grande y fuerte.    


Entonces, Josué rompió sus vestidos y se postró en tierra sobre su rostro delante del arca de Jehová hasta caer la tarde, él y los ancianos de Israel y echaron polvo sobre sus cabezas (6). En su oración quebrantada, Josué derramó su dolor y agonía hasta su miedo humano ante sus enemigos. ‘¡Ojalá nos hubiéramos quedado al otro lado del Jordán!’ ‘borrarán nuestro nombre de sobre la tierra’. Josué se hizo como un hombre común y amedrentado por esta derrota muy confusa.  


  1. SANTIFICA AL PUELBO DEL ANATEMA (11-26)


¿Qué es la respuesta de Jehová a Josué? Vamos a leer el verso 11-12. “Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres. / Por esto los hijos de Israel no podrán hacer frente a sus enemigos, sino que delante de sus enemigos volverán la espalda, por cuanto han venido a ser anatema; ni estaré más con vosotros, si no destruyereis el anatema de en medio de vosotros” Cuando Josué oraba, Dios le reveló el pecado de Israel. Dios le dice ‘Israel ha pecado’. De hecho, Josué había dicho en 6:17-18 “Y será la ciudad anatema a Jehová, con todas las cosas que están en ella; solamente Rahab la ramera vivirá, con todos los que estén en casa con ella, por cuanto escondió a los mensajeros que enviamos. / Pero vosotros guardaos del anatema; ni toquéis, ni toméis alguna cosa del anatema, no sea que hagáis anatema el campamento de Israel, y lo turbéis.” Pero según el verso 18, Acán, hijo de Carmí, violó el orden de Jehová por la ciudad Jericó. Su pecado era que han quebrantado el pacto, tomado del anatema, hurtado, mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres. Estos últimos hechos ‘mentido’ y ‘guardado entre sus enseres’ son pecados graves ante la santidad de Jehová. 


En Hechos 5:1-11, aparece el pecado semejante que Ananías y Safira sustrajeron del precio de una heredad vendida. El pecado de ellos no era esa sustracción, sino mentir y tentar al Espíritu Santo sobre ‘una heredad dedicada a Dios’. Por este tipo de pecado, ellos murieron sin ser perdonados. 


Acán, una persona pecó, pero Jehová dice como ‘Israel ha pecado’. El pecado que cometió Acán era un pecado que engañó a Jehová conscientemente ante la vista de su familia. Su pecado contaminó a su familia, al igual que toda comunidad de Israel. Dios ve el pecado de una persona al anatema como la de comunidad. Por este motivo cada miembro debe cuidarse con todo su corazón de cometer el pecado a las cosas dedicadas a Jehová (Anatema). 


En los versos 16-18, Acán, hasta que fuera sorprendido, no se arrepintió, ni confesó de sus hechos encubridores. Él pudo evitar el mayor castigo, pero hasta el último momento, se mantuvo engañando a Dios y su pueblo. Cuando Acán fue sorprendido, Josué, y todo Israel con él, tomaron a Acán hijo de Zera, el dinero, el manto, el lingote de oro, sus hijos, sus hijas, sus bueyes, sus asnos, sus ovejas, su tienda y todo cuanto tenía, y lo llevaron todo al valle de Acor. Todos los israelitas los apedrearon, y los quemaron después de apedrearlos. Y levantaron sobre él un gran montón de piedras. Y Jehová se volvió del ardor de su ira (26).


De esta dolorosa derrota de Israel y la ira ardiente de Dios sobre el pecado de Adán, podemos aprender las siguientes cosas. 


 Primero, Tocar del ‘Anatema’ provoca la ira de Dios. Al mirar la muerte de Acán y toda su familia trágicamente, podemos arrojar un interrogante ‘¿Por qué Dios se airó tanto y demandó la destrucción de toda familia? ¿No sería este castigo muy cruel y demasiado, siendo el Dios de piedad?’ Nos cuesta entender bien esta tragedia. Pero debemos entender la característica del pecado de Acán. Según la palabra de Dios en el verso 11: “Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé; y también han tomado del anatema, y hasta han hurtado, han mentido, y aun lo han guardado entre sus enseres”, él tomó del anatema y hasta hurtar y mentir ante Dios. 

 

Hay un pensamiento erróneo entre los creyentes: ‘Dios perdona todo’. Si, Dios perdona a los pecadores, si se arrepiente de sus pecados genuinamente. Por esta causa, a veces se toma a ligereza el cometer un pecado que engaña a Dios y quebranta su pacto conscientemente. Todo pecado siempre trae su consecuencia y el pecado consciente al pacto de Dios o mandamiento de Dios conlleva su consecuencia todavía mucho más grave. 


Jesús dijo en Mateo 12:31. “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada.” ‘Quebrantar el pacto de Dios conscientemente’ hace provocar la ira de Dios sobre la vida de tal persona y de su comunidad, sin ser perdonado. Por lo tanto, tenemos que orar para que no cometamos el pecado que sea considerado ‘Anatema’ ante Dios constantemente.  


Segundo, Dios ve el pecado de una persona como la de comunidad. Quien pecó era Acán. Pero por su causa, Israel tenía que perder 36 vidas. Y toda su familia, inclusive los animales murieron apedreados irremisiblemente. El costo era tan alto. En el verso 11ª, Dios dijo ‘Israel ha pecado, y aun han quebrantado mi pacto que yo les mandé’ (11ª) El pecado influye a toda comunidad de fe. 


Debemos considerar que mi pecado puede dañar en gran manera a la comunidad de fe tanto de familia y de iglesia. Escuchamos y vemos a veces que el pecado de un siervo de iglesia destruye en poco tiempo a toda la iglesia. Es muy triste escucharlo. Oro que podamos tener el temor de pecar y orar por nuestra comunidad para que con la santidad agrademos a nuestro Dios.   

 

Tercero, Jehová vuelve del ardor de su ira cuando destruimos el anatema. Jehová dio la oportunidad de arrepentirse a Acán mediante el proceso de acercamiento por tribus, por familias y por los varones. Pero él hasta el último momento no se arrepintió y recibió la muerte muy trágica con toda su familia. La ira de Jehová se levanta a sí contra todos los que no se arrepientan. Pero el castigar no es el propósito de Dios. Dios quiere que su pueble sea santificado del anatema para poder volverle de su ira y mostrar su compañía a su pueblo. 


Vamos a leer el v13 de nuevo. “Levántate, santifica al pueblo, y di: Santificaos para mañana; porque Jehová el Dios de Israel dice así: Anatema hay en medio de ti, Israel; no podrás hacer frente a tus enemigos, hasta que hayáis quitado el anatema de en medio de vosotros.” Dios es santo. Él no puede estar con una comunidad entre la cual permanezca el quebrantamiento del pacto. Él no puede estar con una persona que comete una prevaricación a su palabra, a pesar de que ella habría experimentado su poder. 


Pero solo si se arrepiente genuinamente de sus pecados, volviéndose de su camino pecaminoso, él vuelve del ardor de su ira y extiende su misericordia nuevamente. Todos nosotros tenemos cosa en nuestro corazón como anatema que provoca la ira de Jehová. A veces nosotros mismos parezcamos como anatema misma ante Dios por nuestra pecaminosidad. Pero gracias a Dios quien nos permite la oportunidad de arrepentimiento mediante la sangre tan preciosa de su Hijo Jesús. Aunque somos como Acán que merece el juicio eterno, Dios derramó el ardor de su ira sobre su hijo, Cristo Jesús en la cruz. Jesús se hizo Anatema en nuestro lugar, recibiendo la ira de Dios sin piedad. Por causa del Cristo, nuestro Dios nos extiende su misericordia infinita, solo si nos volvemos a él. Gracias a Dios por su gran salvación sobre nuestra vida inmerecedora. Oro que seamos su pueblo santificado para que la compañía de Dios se permanezca en nuestra vida constantemente.  


Conclusión, Nuestro pecado consciente puede dañar muy grave a nuestra familia y comunidad. Dios ve aún la más pequeña prevaricación de nuestro corazón y exige eliminarla para poder bendecirnos. Oro que Dios nos dé el temor contra el pecado que provoca su ira para que su compañía permanezca en nuestra vida plenamente.    


Archivos para descargar



Pan diario de hoy




  • EL GRAN MANDAMIENTO

    " Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. "   (RVR 1960)

Foros UBF Español

Recomendamos leer...

Música que edifica

SÍGUENOS EN LAS REDES SOCIALES

ACERCA DE UBF

La Fraternidad Bíblica Universitaria (UBF) es una organización cristiana evangélica internacional sin fines de lucro, enfocada a levantar discípulos de Jesucristo que prediquen el evangelio a los estudiantes universitarios.

UBF MUNDIAL

Puede visitar el sitio de UBF en el mundo haciendo clic en el siguiente enlace (en inglés):

SUSCRIPCIÓN BOLETÍN

Ingrese su dirección e-mail para recibir noticias
e invitaciones a nuestras actividades